Sandra Camps Ocaña en Comunicación y Periodismo, Trabajo social, Periodistas Directora En Primera Persona • RNE 15/11/2016 · 1 min de lectura · +700

Así es la Formación Profesional de hoy: pocos recursos pero una alternativa con buena salida laboral.

Así es la Formación Profesional de hoy: pocos recursos pero una alternativa con buena salida laboral.

Me acerco al Instituto de Educación Secundaria de Torreblanca en Sevilla dónde también se mparten diferentes módulos y ciclos de Formación Profesional (FP) para conocer desde dentro en qué consiste y cómo ha cambiado después de tantos años. Porque ya nada tiene que ver con la FP de antes. Ni los chicos ni los chicos ni los profesores, en muchos casos, son los mismos. Porque las nuevas tecnologías han revolucionado el conocimiento a todos los niveles y ya no son cinco años como entonces.  

Hay ciclos medios y superiores pero no de todas las especialidades. Nos lo cuentan las chicas de maquillaje y peluquería o los chicos de automoción. Visitamos varios módulos y hablamos con sus profesores y alumnos para conocer qué problemas tiene esta FP porque no todo ha cambiado para mejor. La Formación Profesional sigue estando mal valorada por una sociedad que desconoce realmente en qué consiste aprender un oficio y cómo se preparan a estos futuros profesionales. Y las propias instituciones educativas no fomentan esta alternativa a la universidad con el mismo ímpetu. Los profesores se quejan de los escasos recursos con los que cuentan para formar a estos jóvenes pero también de la situación que viven en un centro con más de 1.000 alumnos y una sola señora que se ocupa de la limpieza de todo el recinto. 

Pero a pesar de los recortes y de la falta de recursos, he visto cómo estos profesores comprometidos les echan ganas y enseñan con pasión buscando alternativas como aportar sus propios vehículos para que los chavales vean un coche de este siglo, por ejemplo. Reclaman también que a los estudiantes se les oriente antes de entrar en la Formación Profesional, que se les muestre en primera persona de qué va esto porque también toca estudiar y hacer exámenes, además de realizar la parte más práctica. La FP es una alternativa a la universidad y además tiene una buena salida laboral. 

Los martes a partir de las 22h desde la web de RTVE y el podcast del programa.

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Sandra Camps Ocaña 16/11/2016 · #2

Tienes razón. Yo terminé mis estudios en Alemania y me quedé allí a trabajar. Allí no existe esta presión por estudiar en la universidad. Son más conscientes de lo que estudian porque se toman su tiempo para decidir en qué formarse, cómo y dónde. #1

+1 +1
David Navarro López 16/11/2016 · #1

En mi caso yo cursé FP1 y FP2. Guardo un gran recuerdo de mis profesores, que lo mismo que los que tu mencionas, se esforzaban lo indecible. De eso hace más de 30 años. Y el sistema sigue igual. La FP es la hermana pobre de la educación. Y lo mismo que entonces, los que salen ( o salíamos) de FP, van a parar al mercado laboral sin tener ni idea de lo que en la realidad se cuece, sin estar al tanto de las nuevas tecnologías, materiales o sistemas de trabajo. Tampoco existen asignaturas que te enseñen como funcionan las empresas y cuales son tus derechos y deberes como trabajador. Y por supuesto, tampoco cómo seguir formándote, o que es la mejora continua, o que son las técnicas de mejora en la productividad tipo Kaizen, Six Sigma, etc.
Hace dieciocho meses que trabajo en Alemania. Aqui, la formación profesional se hace aprox un 80% trabajando directamente en las empresas, y el resto en la escuela. Tengo compañeros de trabajo que con 23 años son auténticos expertos en lo que hacen, dominan todas las técnicas necesarias, y saben como funcionan las empresas por dentro desde hace años. Por eso los profesionales alemanes siempre nos pasarán la mano por la cara. Porque su sistema educativo no se basa en la teoría, como en el nuestro. Nuestros chavales salen al mundo laboral con la cabeza llena de teoría anticuada que luego en la práctica no sirve para casi nada. A ver para cuando somos capaces de copiar de los demás algo que valga la pena, y no sólo los recortes.

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