El descanso del Guerrero


El primer paso no te lleva donde quieres ir, 
pero te saca de donde estás...
El descanso del Guerrero


He tenido ocasión y el placer de reunirme esta semana con un grupo de personas que están trabajando en su propio proyecto, igual que yo lo hago, y en las cuales me siento muy identificada; a veces, cuando intentas trasladar en un curso la importancia de la pasión, de creer en lo que haces, y hacerlo lo mejor que sabes, es imposible no parecer "petulante" o caer rozando lo cursi, así que para mí estos desayunos en los que puedes desahogarte y charlar abiertamente de dudas, inquietudes o miedos que son compartidos,  me hace sentir reconfortada con el género humano.
Llegar a verbalizar en alto aquellas cosas que no consideras que están encajadas en tu proyecto, da margen a que de una manera natural encuentres respuestas, o a que otros te ayuden a ver opciones. 
De vez en cuando, para no correr el riesgo de ahogarse en pensamientos propios, es muy saludable hacer esta reflexión en alto, y al mismo tiempo, te permite reconciliarte también con tu conciencia, al denotar que no te has vuelto loca, que emprender significa simplemente, tener otra pasión por la vida, y una actitud muy diferente de lo que se entiende el descanso y los ciclos de trabajo.
Nos descubríamos charlando y riendo, llorando por momentos del camino y el ciclo que hemos vivido como personas que han decidido poner en marcha una actividad justo cuando todas las condiciones económicas y sociales parecían desaconsejarlo, y además, hacerlo por convicción, no por necesidad de generar autoempleo sino por la necesidad de hacer del mundo, tu mundo, de encajar en la sociedad como parte del Universo personal, no del círculo de otro, y eso es quizá lo que resulta más difícil trasladar: el brillo en la mirada, sentir como alguien es capaz de transportarte a su mundo, a su idea, a su pasión desde la palabra, desde 3 imágenes y 2 palabras, pero la importancia de la pasión está precisamente en hacer de algo tan básico, tan sencillo, algo tan grande como para ser contagiado y querer sumar, nunca restar.
Esta semana he tenido la inmensa fortuna para mi, de reunirme con un grupo de profesionalesque más allá de diferencias, hemos sido capaces de contagiarnos alegría, respeto, entusiasmo y ganas: eso es para mi la pasión, saber que si me pierdo, tengo a un telefonazo a un equipo de personas que me recuperarán y me traerán de nuevo a un escalón distinto al que me encuentro, pero seguro el que necesito: el arte de ver el brillo en los ojos y entender sin hablar un fin común, es lo que nos mueve a todos aquellos que un día salimos de nuestra zona de confort para abrirnos al mundo, y lo peor, es que una vez que empiezas, ya no sabes, puedes, ni quieres volver, no puedes parar.
Siento que esta semana no os haya contado cosas sobre las aventuras y peripecias de una trabajadora por cuenta ajena, perdonadme, pero he querido ejercer del descanso del guerrero,  y en mi caso, no hay mayor descanso que la complicidad con mi equipo, que ya sabéis también que es una parte importante del trabajo! ;)
Feliz semana