Sol Peruzzo en Interes general, Recetas Varias Dulce o Salado, Recetas Asistente Dental / Recepcionista, liquidadora de sueldos • . .................................................... 26/3/2017 · 1 min de lectura · ~100

Para que nunca más te toque un pollo asado seco y sin sabor.

Está de más decir que los pollos asados son una forma bastante deliciosa de llevar una cena rápida a casa sin tener que cocinar ni pasar por un restaurante de comida basura. Un pollo jugoso y con buen sabor puede alegrar hasta la más triste de las ensaladas y ni hablar de lo bien que queda con arroz o patatas. Pero de tanto en tanto nos pasa que vamos a la tienda, llegamos emocionados a casa y descubrimos que el pollo que trajimos no tiene sabor a nada, está duro y realmente es más hueso que carne. ¿Qué hacer en esos casos? ¡Muy fácil! Sólo tienes que aprender estos cinco trucos que te ayudarán a siempre lograr llevarte el pollo más delicioso sin pagar ni un solo peso de más.


1. Revisa la pielPara que nunca más te toque un pollo asado seco y sin sabor. 

Busca la que sea vea más “linda” o apetitosa. Rick Martinez ,editor experto en comida le indicó al Huffington Post, que a medida que el pollo se cocina la piel se vuelve de un color café caramelo, pero cuando comienza a quemarse o pasa demasiado tiempo en el horno la piel deja de verse tierna o jugosa y se pone muy seca.  


2. Mira dónde los cocinan

Usualmente es posible ver, especialmente en los supermercados, el horno donde los están cocinando. Si no hay horno probablemente no sean tan frescos porque los deben de haber cocinado en otro lugar. Prefiere siempre comprar en tiendas que durante todo el día vendan pollo asado fresco.

3. Siempre escoge el más pesado

Martínez recomienza que al escoger la bolsa de pollo asado que llevarás, siempre escojas la más pesada (o el pollo más pesado). De esta forma estamos consiguiendo llevarnos aquel que está menos seco y cuyos jugos siguen en su interior. Más peso = más humedad.

4. No escojas uno que venga previamente condimentado

Martínez dice que esto es especialmente importante si quieres usar lo que quede del pollo como base para otras comidas. En general si viene previamente condimentado al cocinarlo por segunda vez el sabor dejará de sentirse tan fresco y no tendrás la posibilidad de condimentar de la forma que más te guste.

5. Prefiere las tiendas locales más pequeñas

Este experto en comida cree que son mucho mejores que las tiendas grandes ya que su producción es más pequeña y, por lo tanto, le prestan mayor atención a cada parte del proceso, usando mejores especias y dándole un mejor sabor a sus pollos.

¿Qué te parecen sus recomendaciones? ¿Has tenido la mala suerte de escoger un pollo muy malo?