Angel Ureña Martin en Jurídico, Derecho Procesal España, Derecho Letrado • Avantis legal 27/11/2018 · 1 min de lectura · +100

El acto de conciliación. Estudiamos el procedimiento y damos algunos consejos interesantes

El acto de conciliación. Estudiamos el procedimiento y damos algunos consejos interesantesEL ACTO DE CONCILIACIÓN COMO INTENTO DE LLEGAR A ACUERDOS

El acto de la conciliación laboral previa consiste en la comparecencia de las partes en conflicto laboral ante el órgano de conciliación competente para que, en su presencia, intenten llegar a un acuerdo o avenencia, es decir, a un contrato de transacción.

Un primer dato importante: la asistencia al acto de conciliación es obligatoria para ambos litigantes (art. 66.1 LRJS), y no sólo para el solicitante. Vemos como la previsión legal lo que quiere claramente es reforzar la solución extrajudicial de conflictos laborales y una apuesta decidida del legislador por evitar el proceso laboral.

Si es el solicitante el que no comparece, no mediando justa causa, determinará que la papeleta se tenga por no presentada, con el archivo de todo lo actuado hasta el momento (art. 66.2 LRJS), lo cual no obsta para que, existiendo causa real y justificada determinante de la incomparecencia, la misma se valore con posterioridad en sede judicial para evitar interpretaciones contrarias al artículo 24.1 de la Constitución y a la constante doctrina del Tribunal Constitucional a favor del principio pro actione. 

Y aquí viene nuestro primer interrogante de interés: ¿Qué se debe entender por justa causa? Pues aquí el Tribunal Supremo ha afirmado que se ha de ser muy riguroso, atendida la facilidad formal para conferir la representación, exigiendo además que la justa causa se justifique antes del intento de celebración del acto de conciliación y no después; aunque la concreta determinación de lo que debamos entender por justa causa y pueda el solicitante evitar los efectos negativos de la incomparecencia al acto de conciliación resulta necesariamente casuística.

Si no comparece la otra parte, se hará constar expresamente en la certificación del acta de conciliación y se tendrá la conciliación por intentada sin efecto; fórmula tradicional para indicar que se tiene por cumplido el trámite y constituido el presupuesto procesal, aunque la comparecencia no haya llegado a celebrarse (art. 66.3 LRJS). 

Un aspecto importante a comentar aquí es que la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social ha modificado la consecuencia jurídica de la incomparecencia del pretendido, normalmente el empresario, sustituyendo la tradicional imposición de multa por temeridad o mala fe en la incomparecencia del solicitado, por la imposición de costas. Si observamos el artículo 66.3 LRJS, el Juez o Tribunal impondrán las costas del proceso a la parte que no hubiere comparecido sin causa justificada, incluidos honorarios, hasta el límite de seiscientos euros, del letrado o graduado social colegiado de la parte contraria que hubieren intervenido, si la sentencia que en su día dicte coincidiera esencialmente con la pretensión contenida en la papeleta de conciliación.

Para leer el resto del artículo pinchad en el siguiente ENLACE.