Mastermind Episodio I: beBee conversaciones con Marta García Quijada sobre inquietudes docentes

Mastermind Episodio I: beBee conversaciones con Marta García Quijada sobre inquietudes docentes(Vega) Somos docentes. Formadoras. Tenemos capacidad y experiencia. Pero cuando nos ponemos a preparar una acción formativa o un taller sentimos un cierto vacío  en el estómago y lo desconocido nos intimida. Un poco. Lo justo para tomárnoslo en serio y para echar los restos en que todo salga lo mejor posible.

Normalmente, partimos de un contenido prefijado, en ocasiones porque está incluido en un certificado de profesionalidad, un programa formativo o un “temario” que nos han proporcionado. Y solemos irnos de cabeza a buscar en nuestras bases de datos mentales, en nuestros archivos o incluso en Internet, información sobre ese contenido.

Yo solía agobiarme. Enseguida pensaba que era demasiado contenido para el tiempo disponible, que cómo iba a enseñar yo en 90 horas el Plan General de Contabilidad o el Estatuto de los Trabajadores, por ejemplo, que le estaban pidiendo peras al olmo.

¿No te pasa a ti también?

(Marta) En mi caso no tengo experiencia en dar cursos tan largos, sino proyectos formativos de menos duración y cambiando de grupos continuamente, con lo que cada vez es un nuevo comienzo, para conocer al grupo, adaptarte a él y que se adapten entre ellos.

El temario es más corto pero quizás más intenso o concentrado, tienes que ir más al grano, pero lo que sí es similar es el timing diario, organizar las partes de cada día, ahí es dónde encuentro más dificultades, en los tiempos de cada actividad.

(Vega) Afortunadamente, las docentes tenemos nuestras técnicas, nuestras herramientas o nuestra intuición para abrir por algún lado ese bonito melón que nos dejamos poner en las manos, con mucho gusto, por cierto.

¿Tú por dónde empiezas, Marta?

(Marta) Lo primero que pregunto, aparte de aspectos técnicos como aula, medios audiovisuales, etc., que es importante saber previamente también, es cuánta gente hay en el grupo y perfiles, una misma formación puede ser muy diferente en función del “público” al que te diriges.

Y en función del nivel cultural, formativo, etc. tienes que adaptar la materia y contenidos para hacerla más comprensible y amena si es necesario.

Es fundamental saber si el grupo tenía conocimientos previos de la materia o es totalmente novedosa para ellos. Cambia considerablemente la forma de desarrollar el curso, ¿no crees?

(Vega) La formación es un proceso y, como todos los procesos, tiene objetivos. Incluso si, como fue mi caso, empiezas a formar por casualidad, enseguida lo percibes. Si te gusta y te lo tomas en serio, reflexionas sobre ello y también lees, haces cursos, en fin, buscas la mejora.

Y de todo lo que fui aprendiendo aquí y allá, yo me fui quedando con una idea: antes de ponerme a preparar el contenido y cómo lo iba a desarrollar, merecía la pena dedicarle tiempo a responder a cuatro grandes preguntas (y no son quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos y para qué estamos aquí, pero se parecen en cierto modo).

¿Para qué voy a formar? Enfocar objetivos
¿A quién voy a formar? Adaptación a colectivos
Definir contenidos ¿qué materias trataremos?
¿Cómo lo ponemos en pie? Estrategias metodológicas
Las preguntas del millón

¿Para qué voy a formar? Enfocar objetivos

(Vega) Esta parte es clave. Formamos para el empleo, luego nuestro objetivo tiene que ser activo, una capacidad profesional, una competencia que puede ser técnica o transversal, algo como “gestionar el área de administración de personal de una empresa” o “superar un proceso de selección”. Este podría ser un objetivo general, que para facilitar el trabajo descompondremos en objetivos específicos, tales como “tramitar altas en la Seguridad Social” o “confeccionar un curriculum adaptado a una oferta concreta”.

No sé si estás de acuerdo conmigo…

(Marta) Cada curso tiene un objetivo y una finalidad: inserción laboral, vía de networking o red para las/los alumnas/os, o simplemente que aprendan nuevas habilidades o profesiones para su reciclaje laboral y/o desarrollo personal. Y en función de ese objetivo habrá que hacer hincapié en unas cosas u otras, según lo que vayan a necesitar desarrollar a posteriori.

Y “cada maestrillo tiene su librillo”, nadie tiene la verdad absoluta y todos tenemos algo de razón. Lo importante es que las/los alumnas/os recojan lo que más les guste o se adapte a su forma de ser y lo lleven a la práctica. Sacudirles las neuronas para que piensen por ellos mismos alternativas y hacerles salir de su comodidad. Si consigo eso, aunque sea con un/a alumno/a solo/a  ya me doy por satisfecha.

¿A quién voy a formar? Adaptación a colectivos

(Vega) Aquí es donde yo me planteo lo que tú decías acerca del colectivo al que te diriges. Cuanta más información tenga más fácil será la programación, aunque siempre ocurre que los grupos son homogéneos según unos ciertos criterios pero absolutamente pintorescos según otros. Por ejemplo, puede que el nivel formativo sea bajo pero el rango de edad muy amplio, con diferencias culturales u otras características que les distancien entre sí.

Este tipo de diferencias entre los miembros de un grupo harán que consideremos ya desde el principio que nuestra programación tiene que ser flexible, pues no llegaremos a todas las personas de la misma manera.

Y la experiencia también nos ayudará a guardar ases en la manga para gestionar aquellas personas o situaciones que se nos salgan del cuadro: la persona que quiere “clases particulares”, la que tiene una discapacidad o una enfermedad o la que está desanimada porque no tiene un empleo.

Aunque en el tema de los colectivos tú tienes para contar y no acabar…

(Marta) Efectivamente, en mi breve, pero intensa experiencia docente, he dado con grupos de lo más variado y singular, tanto en edades, procedencias, circunstancias personales, etc. Tanto personas de nivel educativo medio-alto como los que en su vida hicieron un curriculum o no tocaron un ordenador, y si la diferencia entre miembros es muy grande, es todo un reto adaptar la materia para que todos estén contentos y enganchados.

Puede haber alguien que se sienta en inferioridad de condiciones respecto al resto y “excluido” del ritmo del grupo (y puede ser delicado si vive una situación personal compleja) o que se aburra por tener un nivel superior y perder la atención del docente, con lo cual la acción formativa es inútil para esa persona.

Es todo un reto conseguir motivar al grupo a la vez.Y otro objetivo también es conseguir que entre ellos se interrelacionen, y se aporten valor y apoyo.

Definir contenidos ¿qué materias trataremos?

(Vega) Estos son los datos con los que solemos contar desde el principio, pero una vez que hemos enfocado los objetivos y hemos pensado en las personas a quienes vamos a formar, los matizaremos en cuanto a profundidad e importancia, decidiendo si los desarrollamos o simplemente los mencionamos, si son de tipo teórico, práctico o profesionalizador y por lo tanto cómo los trabajaremos en el aula.

El, a veces espinoso, asunto de si suprimimos contenidos (por cuestión de tiempo o de las características del alumnado) nuevamente va a depender de cuáles fueran nuestros objetivos y de si la formación es oficial y por lo tanto estamos más sujetos a responsabilidad (moral), controles, etc.

Seguramente a las dos nos habrá ocurrido alguna vez que hayamos tenido que ampliar o reducir algún contenido, suprimirlo o, por qué no, incluirlo porque conocemos el mercado y lo creemos conveniente o adecuado…

( Marta) Recientemente me ocurrió con un curso de comercio en el que tuve que adaptar bastante el temario inicial por la peculiaridad de los participantes, y además tuve la dificultad añadida de  tener que adaptar día a día sobre la marcha la materia al ritmo de la clase, con lo que el temario de partida no se parecía en nada al resultado final, que creo que les resultó mucho más útil que el marcado inicialmente, aunque por contrato tengas que ajustarte a lo que te mandan, sobre todo tú que estás más especializada en formación reglada.

Tampoco funcionaban las dinámicas y actividades que tenía previstas al principio, por lo que hubo que “resetear” y buscar nuevos recursos para llenar las horas de clase de manera productiva.

Pero trabajamos con personas, y cada grupo es un mundo. Al final debemos, como comentaste, enseñarles materia que les sirva en el mundo real que van a vivir, y no pararnos en conceptos y módulos que probablemente no usen en la vida, en detrimento de otras competencias que sí pueden ser provechosas.

¿Cómo lo ponemos en pie? Estrategias metodológicas

(Vega) Esto ya es nuestro modus operandi tal cual. Habrá cosas que expongamos, cosas que mostremos para que el alumnado las practique, cosas que preguntemos para que lleguen por sí mismos a la solución o respuesta, y cosas que les pidamos que hagan para descubrir otras.

Pero sea como sea, tenemos que conseguir que actúen, que hagan, que asimilen de manera que puedan hacerlo, que consigan ese objetivo que nos planteamos inicialmente y que adquieran esas capacidades que necesitan o les son útiles. Como tú decías antes, lo principal es adaptarnos en lo que el alumnado va a necesitar y le va a ser de provecho, sin florituras.

Ir de lo sencillo a lo complejo, de lo concreto a lo abstracto, partir de los conocimientos previos del grupo… todos son buenos consejos pero, además, yo incluyo siempre una máxima: aquí, si hace falta, se hace el pino con las orejas.

(Marta) Y en muchas ocasiones es el propio grupo el que te enseña a ti el camino, la forma en que acabas o adaptas el curso. Al estar con grupos muy heterogéneos, con visiones particulares y peculiares, basadas en sus vivencias personales, aprendes distintos puntos de vista u opiniones que nunca te habrías planteado y que pueden servir para un siguiente curso.

Después hay grupos más participativos y habladores, o los que prefieren simplemente escuchar el “rollo”, por lo que hay que ir probando qué actividades y dinámicas funcionan bien con cada uno, para propiciar el aprendizaje más efectivo y sacar lo mejor de cada uno.

Al final acaba siendo un intercambio de conocimiento y experiencias. Y no hay que subestimar a nadie, se puede aprender algo espectacular de la persona menos pensada. Es de las cosas que más me gustan de dar formación, cómo te puede sorprender la gente. Como dice el anuncio de refrescos, el ser humano es extraordinario. Y que te den las gracias al final no tiene precio, saber que lo que has dicho inspira a alguien es una sensación maravillosa.

«Un misterio infinito la Fuerza es. Mucho por aprender aún queda.»
Maestro Yoda

(Vega) Este artículo es fruto de largas conversaciones con Marta 🐝 García Quijada, compañera, gran profesional y amiga, en lo que nosotras humorísticamente llamamos “mastermind”, que es una técnica empresarial conocida que no aplicamos a rajatabla pero que utilizamos como base para compartir ideas y experiencias con la intención de beneficiarnos mutuamente.

Vamos, networking del bueno :D

Pensamos seguir con nuestras sesiones y, si os/nos parecen interesantes, os mantendremos al corriente.

Tenemos miel de la buena en las colmenas Docencia de la formación profesional para el empleo y Formación y Orientación para el empleo.

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¿Colmena Mastermind?

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Marta 🐝 García Quijada 14/12/2017 · #112

#111 Contigo empezó todo! ;-P

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#109 Es entrañable 😊
Yo ando buscando en los periódicos artículos de opinión de una antigua profesora de mi Facultad.

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Yolanda AM 8/11/2017 · #109

#108 Es que esas personas que pasan por tu vida no se pueden olvidar.

Anécdota: hace poco fui a saludar al alcalde de Valencia, Joan Ribó, a una charla que impartió.
Y no fui por motivos políticos o sociales: fui porque fue profesor mío en el Instituto varios años y dejó un buen recuerdo en mí. Quise ir a mostrarle mi respeto y desearle lo mejor casi 30 AÑOS DESPUÉS de la última vez que lo ví. ¡Estaba igual que entonces! Y me trajo muichos recuerdos de esa época y de otros profesores.

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#107 Siii @Yolanda Ávila Márquez, creo que ya lo he comentado, pero en el curso de certificación de docencia, con @Carmen 🐝 Juanes Luis, ella nos pidió al presentarnos que recordásemos algún/a profesor/a que tuviéramos en la memoria por aquel motivo. Fue muy bonito recordarles.
Yo disfruto y he disfrutado mucho del proceso de aprendizaje. Esa sensación de sorpresa que te da comprender y asimilar, y a partir de ahí tomar impulso para dar un salto más... Genial! Muchas gracias :D

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Yolanda AM 7/11/2017 · #107

@Vega 🐝 Gómez Hernández No hay nada en este mundo que se recuerde con más cariño o calidez .... que a un profesor-a con el que congeniaste y que te hizo más fácil y llevadera la tarea de estudiar y aprender.
Los profesores y docentes tenéis mucho mérito (los buenos claro jajaja).

A veces pienso, que en un universo paralelo, yo soy profesora ya que siempre me ha gustado mucho el ambiente 'académico' y didáctico :
soy de las que siempre le ha gustado estudiar en sí .....el proceso y lo he disfrutado mucho.

Enhorabuena por la labor que hacéis: seguro que muchos alumnos os estarán muy agradecidos.

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#104 muchas gracias @DIANA BLANCO PÉREZ. FORMADORA. Certif. Profesionalidad/English Teacher! Y bienvenida a beBee...
Me alegro que te guste la iniciativa, sois libres para comentar y participar en nuestras "locuras creativas"
Te animo a leer los siguientes episodios! 😊

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#104 Bienvenida @DIANA BLANCO PÉREZ. FORMADORA. Certif. Profesionalidad/English Teacher para nosotras sí que es un placer que nos leas y hayamos conectado contigo, hay más artículos de esta serie y más docentes en la colmena, muchísimas gracias por tus palabras y esperamos seguir leyéndote mucho tiempo 😊

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