Mastermind Episodio V: Recordando los comienzos

Vega.- Esta semana nuestra compañera María Eugenia de la Cruz Palacios. Nube Didáctica publicó un artículo lleno de sensibilidad y a la vez de sensatez hablando del momento de reflexión y renovación profesional que está viviendo, que podéis leer aquí.

Cuando lo leímos, Marta y yo pensamos a la vez que nos encantaría abrir nuestras charlas docentes a otras/os compañeros y sin pensarlo dos veces le propusimos a Mª Eugenia colaborar en esta.

Su respuesta ha sido inmediata y positiva, así que con gran satisfacción anuncio que hoy seremos tres las que os contemos nuestras cosillas… ¿Marta?

MARTA: Estamos encantadas de que Mª Eugenia nos cuente sus inicios en la formación y es un honor que colabore en nuestras masterminds, que están abiertas a cualquier docente que quiera aportar su punto de vista. En este caso, es Eugenia la primera en participar, pero esperamos que sea el inicio de más colaboraciones abejiles.

Mª Eugenia.- Pues muy agradecida por vuestro ofrecimiento y por la confianza. Siempre me digo “tú ponte a andar, que ya encontrarás quien te acompañe”. Y es maravilloso que las redes nos acerquen a personas afines con las que poder compartir y aprender. También, en la misma línea que vosotras, animo a otros profesionales formadores a que continúen este proyecto tan bonito que habéis iniciado, que acepten acompañaros en aras de dignificar nuestra labor profesional y de otorgarle el reconocimiento que realmente merece.


Vega.- En esta ocasión nos gustaría hablar de cómo y por qué nos iniciamos en la formación. En mi caso suelo decir que fue pura casualidad, y cuento cómo un compañero de la facultad me habló de que le habían propuesto impartir un curso de gestión fiscal, materia en la que yo acababa de formarme, y que además aquello ocurrió en un bar de copas a las tres de la mañana, jejeje.

Esto fue casi al comienzo de mi vida profesional, acababa de abrir mi despacho con ayuda de mis padres y había que aprovechar todas las oportunidades. Casi no tenía experiencia como formadora, sólo había impartido el año anterior unas clases sobre Europa y la Unión Europea en un curso de azafatas, y aparte de eso, preparar exámenes con mis hermanos y primos, con gran desgaste para las energías de todos pues los familiares directos no son precisamente los alumnos más fáciles que puedas encontrar.

¿Qué me contáis, chicas?

Mª Eugenia.- En mi caso, fue como el juego de gato y el ratón. No me llamaba prepararme oposiciones y en el último año de carrera, empecé a buscar salidas alternativas no relacionadas con la formación. Acepté prácticas en la biblioteca de la facultad y en el Museo de Cádiz para conocer desde dentro el mundo de la documentación y de la catalogación de recursos arqueológicos. Y al final, me aburría un poco entre tanto papel, y se me ocurrió proponer un taller formativo porque observé que los alumnos de primer curso no sabían realizar búsquedas en el catálogo de la biblioteca. Y en el museo, terminé también organizando algunos talleres para determinados grupos. Es decir, yo me alejaba y la formación me salía al encuentro. Así que me rendí ante la evidencia. Y al año siguiente, mi primera experiencia profesional fue en un curso para empleados del sector turístico donde impartía aquellos módulos relacionados con el patrimonio histórico.

MARTA: Lo mio fue totalmente por casualidad y prácticamente hace dos días, como quien dice. Me di cuenta que las orientaciones laborales que hacían los servicios públicos de empleo dejaban bastante que desear, y no eran realistas ni adaptadas a la situación actual ni al perfil de las personas que orientaban, que andaban más perdidos que un pulpo en un garaje.

Así que empecé a colaborar con Cruz Roja, en el departamento de empleo, primero en el EBAE (Espacio de Búsqueda Activa de Empleo) asesorando en la elaboración de curriculums y en el uso de redes sociales y portales de empleo para esta búsqueda. Después fueron saliendo otras formaciones más complejas en temas de competencias, preparación de entrevistas y más cosas complementarias a la búsqueda de empleo en sí. Y se me despertó el gusanillo.


Vega.- ¿Qué recordáis de aquellos momentos iniciales? Yo me sentía muy nerviosa y con una gran responsabilidad. Mi alumnado en muchas ocasiones tenía mi edad o más, no sabía si podía aportar algo a aquellas personas. Me pasaba los días preparando casos prácticos para no meter la pata mientras los desarrollaba en el aula.

Y también recuerdo el subidón que me proporcionaba la manera en que me acogían y escuchaban. Consiguieron que me fuera relajando poco a poco y mejorando, adquiriendo seguridad y confianza, simplificando la complejidad de aquellas materias que impartía, que es mucha (la fiscalidad, la contabilidad, las relaciones laborales… no son precisamente asequibles para la mayoría de las personas).

Me conmovía especialmente la acogida que me daban en Ciudad Rodrigo, en la frontera con Portugal, que me hacían la ola por mi “enorme” esfuerzo en desplazarme hasta allí para impartir la formación, pues tenían menos posibilidades fuera de la formación reglada, a la que algunas/os habían dejado por imposible.

También salí de mi círculo de gente universitaria que no había tenido especiales dificultades para formarse a no ser que no hubieran querido hacerlo, comprendí que había sido muy afortunada y que la formación llega mucho más allá de la mera transmisión de contenidos.

Me estoy extendiendo muchísimo. ¿Cuáles eran vuestras sensaciones entonces, Marta, Mª Eugenia?

MARTA: En mi caso fue totalmente diferente. Iba toda ilusionada a dar una formación de elaboración de curriculum y búsqueda de empleo en portales de empleo y webs, y me encontré con un grupo bastante complicado y con un nivel diferente al que me habían dicho, y muy descompensado (unos con un gran nivel, y otros que casi no sabían usar el ordenador). A eso se unía la gran desmotivación de algunos participantes. Por lo que pasé en algunos momentos por un mal trago, adaptando a marchas forzadas la materia a los distintos niveles, y mandando el timming que había preparado al carallo.

Se notaba totalmente mi inexperiencia, o al menos yo era consciente de que se me iba de las manos, pero al final, en los días siguientes, logré reconducirlo de alguna manera, e incluso volví a coincidir con alguno de los participantes en prácticas y ofertas de empleo, que algunos consiguieron. Eso me hizo sentir orgullosa, pero el mal rato no me lo quitó nadie.

Mª Eugenia.- Pues como decía antes, mi primera experiencia fue ese curso del sector turístico. Y la verdad es que me trajo ningún quebradero de cabeza porque la materia la dominaba, y el grupo de alumnos que me tocó traían la motivación puesta de casa. No niego algunos nervios y algunas dudas iniciales, que se disiparon pronto gracias a ellos. Así que nunca diré que fue mérito mío.

Sin embargo, todo cambió en la segunda oportunidad con la que me topé. Me ofrecieron impartir un curso de alfabetización informática a personas con esclerósis múltiple. No conocía nada sobre la enfermedad y sobre cómo afectaba al aprendizaje, tanto a nivel físico como psicológico y mental. Y el grupo de alumnos era muy dispar en todos los sentidos: en edad, en nivel sociocultural, y en el grado y síntomas de la enfermedad. Ese fue el primer reto, conocer todo sobre la esclerósis múltiple cuando en cada persona, sin embargo, tenía una evolución diferente. Aún hoy sigo sin saberlo todo.

No había posibilidad de seguir un temario, ni de hablar a todos a la vez porque cada uno de ellos tenía unos intereses distintos, unas necesidades diferentes en cuanto al uso que iban a hacer del ordenador  y unas capacidades únicas en cada uno de ellos.

De repente, me veía buscando un programa para aprender a usar el ratón, tan básico que sólo lo encontraba para público infantil cuando la persona destinataria era adulta. Y por tanto, el refuerzo que había que ofrecer en este caso era emocional para no dañar la autoestima de una persona adulta que se veía obligada a aprender con un programa para niños pequeños.

O convertirme en buscadora de recursos digitales (content curation lo llaman ahora, solo que antes había muy poco contenido de calidad digitalizado) y en lectora acompañante de quien no disponía de movilidad y lo que más añoraba era poder leer un libro.

Los actores dicen que es en las tablas de un teatro donde se aprende el oficio y no en el cine. Pues ese fue mi teatro.


Vega.- Esta charla con vosotras es tan agradable que ni cuenta me he dado de lo rápido que pasaba el tiempo, en estado de flow total, ¿eh, Marta? Como cuando las sesiones formativas salen bien y se conecta realmente con las personas, como le gusta decir a Carmen Burillo Muñoz.

Miro atrás y pienso que ahora soy mejor formadora, que tengo más recursos y les saco más partido, que gestiono mejor el tiempo y elaboro mejores materiales. Pero aquella novata disfrutó como una enana de sus comienzos y si no lo hubiera hecho no habría llegado a ser la docente que soy. Porque la formación engancha. ¿Estáis de acuerdo, compañeras?  


MARTA: En flow total Vega….Yo creo que he mejorado en la gestión de imprevistos y en adaptar sobre la marcha la materia, también a adaptar los temas a los distintos perfiles, y por qué no, salirme de vez en cuando de la temática si encuentro un asunto que es de interés para los participantes y da juego para desarrollarlo. Me ha enseñado mucho a nivel comunicación, aunque todavía hay mucho que mejorar, y a nivel organización de tiempos, materias, etc. Y también he aprendido mucho de los distintos participantes, ampliando muchas veces mi punto de vista.


Mª Eugenia.- Diría que he ganado en naturalidad. Al principio, en ocasiones, me encontraba algo incómoda, cuidaba mucho qué decía y cómo lo decía. Ahora, sencillamente lo disfruto. Eso sí, soy consciente que aunque puedas comunicar bien, siempre se puede comunicar mejor y siempre hay mucho que trabajar en ese sentido.


Mil gracias a todas y a todos por vuestro tiempo y, en esta ocasión, especialmente a María Eugenia. Nos despedimos brindando por el inicio de una bonita amistad :D

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Mastermind Episodio V: Recordando los comienzos

Quizá os parezca divertido "buscar a Wally" en este antiguo recorte de periódico ;-)


#67 estupendo Vegui ;-P

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#65 Me encantan las sorpresas. Y también los Mastermind. Así que la suma seguro que no nos deja indiferentes. ;-)

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#63 Jajaja 😜

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Adela Garcia 23/11/2017 · #63

#62 Dejate llevar @Marta 🐝 García Quijada!!!!, sueltate la melena, y deja salir a la bestia!!! Así nos das pie a las demás a mostrarnos tal cual somos!!!
Por supuesto de lo más normal!!!! 😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂

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#59 uy y esto no es nada @Adela Garcia.. Tengo un repertorio, lo que pasa es que que me corto para que penseis que soy normal 😂😂

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Adela Garcia 23/11/2017 · #61

#60 Okissss!!!!!! 😭👏🏼😭👏🏼😭👏🏼

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#59 Completamente de acuerdo, hacemos un diccionario de uso y tú nos lo maquetas :D

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Adela Garcia 23/11/2017 · #59

#56 #57 @Vega 🐝 Gómez Hernández, la verdad es que en breve vamos a poder formar frases completas con solo palabros de @Marta 🐝 García Quijada!!!
Ya que a las Flow Abejiles a Cabeza Non lles Para!!!

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