Vega 🐝 Gómez Hernández in Mujeres líderes e influyentes, violencia de género, beBee en Español Docente - formadora • Varias Nov 25, 2017 · 4 min read · 9.6K

Protección laboral (o empresarial) para víctimas de violencia de género

¿Saben las y los empresarios que pueden contribuir a reforzar la protección de sus empleadas víctimas de violencia de género? ¿Y que también pueden colaborar en la eliminación de la violencia contra la mujer, causa con la que el mundo entero está comprometida hoy?

Dedicamos al trabajo una gran parte de nuestra vida y el apoyo de la empresa y las y los compañeros puede ser tan importante como el de familiares, amigos y vecinos.

Todas y todos nos preguntamos cuál es el granito de arena que podemos aportar en este momento y yo he querido dar alguna información sobre ello para contribuir a mi vez dando publicidad a esta parte quizá poco conocida de la normativa laboral.

El Estatuto de los Trabajadores es la norma fundamental de las relaciones laborales, y cuando expone casi al principio los derechos de las y los trabajadores menciona el derecho a la protección frente al acoso sexual y al acoso por razón de sexo, que por supuesto son formas de violencia contra la mujer aunque por desgracia no las únicas.

Cuando la normativa laboral establece un derecho para una de las partes que firman el contrato de trabajo, es evidente que establece una obligación para la otra, pero mi intención no es resaltar que la protección de las mujeres en el ámbito laboral es una obligación de la dirección de la empresa. Mi objetivo es destacar que adoptar medidas en este sentido contra los acosadores redundaría en la optimización del activo más importante del que muchas empresas disponen: su plantilla, y las mujeres que forman parte de ella son sin duda empleadas valiosas para la organización.

Esta introducción es, sin embargo, muy genérica. Las empresas necesitan mecanismos y herramientas para concretar y aterrizar la protección que pueden ofrecer a las mujeres.

La dirección de la empresa, por supuesto, haciendo uso de su potestad de dirigir el trabajo de las y los empleados, puede adoptar medidas sancionadoras frente al acoso sexual y/o por razón de sexo que se produzcan en los centros de trabajo, incluso llegando a la máxima sanción por las infracciones más graves que sería el despido disciplinario.

Asimismo, y esto entronca más bien con la Prevención de Riesgos Laborales, puede promover buenas prácticas dirigidas a erradicar los comportamientos acosadores igual que se promueven hábitos de vida saludable, de educación vial o contra el tabaquismo, por ejemplo, para reducir la siniestralidad laboral pues las consecuencias del acoso sexual o por razón de sexo sin duda se traducen en daños sobre la salud de las trabajadoras y están catalogadas dentro de los riesgos laborales de tipo psicosocial.

¿Y cuando la violencia contra la mujer se produce, como es habitual, en su entorno doméstico y fuera del ámbito laboral? ¿Qué puede ofrecer la empresa para proteger a la mujer?

En primer lugar, las trabajadoras que tengan la consideración de víctimas de violencia de género tienen derecho, para hacer efectiva su protección, a la reducción de la jornada de trabajo con disminución proporcional del salario o a la reordenación del tiempo de trabajo, a través de la adaptación del horario, de la aplicación del horario flexible o de otras formas de ordenación del tiempo de trabajo que se utilicen en la empresa.

En las mismas circunstancias y con el mismo objetivo, las trabajadoras víctimas de violencia de género tienen derecho preferente a ocupar otro puesto de trabajo, del mismo grupo profesional o categoría equivalente, que la empresa tenga vacante en cualquier otro de sus centros de trabajo.

Y, por último, las trabajadoras víctimas de violencia de género tienen derecho a suspender sus contratos de trabajo para garantizar su protección efectiva. En estos dos últimos casos, por supuesto con derecho a reserva de sus puestos de trabajo.

Sabemos que una de las cargas adicionales que sufren las víctimas de violencia de género es en muchas ocasiones la dependencia económica hacia sus agresores, que las tiene doblemente indefensas y en muchas ocasiones les impide denunciar o simplemente hacer algo, lo que sea, para salir del infierno en el que viven.

Conociendo estas medidas e informando de ellas a sus empleadas, las empresas pueden contribuir a que puedan mantener sus ingresos propios, pocos o muchos, a conservar sus puestos de trabajo y a desaparecer del punto de mira de los agresores, que normalmente saben perfectamente dónde acudir para hacer más daño aún.

Facilitando el ejercicio de estos derechos a sus empleadas, las empresas protegen sus activos y asimismo se comprometen firmemente con la eliminación de la violencia contra la mujer.

Quizá quien me esté leyendo piense que si una de las medidas que se pueden adoptar es suspender el contrato de trabajo y yo estoy diciendo que eso ayuda a las mujeres a conservar sus medios de vida es porque estoy más tonta que Abundio y desconozco que si no trabaja se queda sin salario.

Aquí entra en juego el sistema de protección por desempleo. Si una mujer víctima de violencia de género se ha visto obligada a suspender (o incluso extinguir) su contrato de trabajo, está en situación legal de desempleo, involuntaria y protegida, y puede solicitar su prestación o subsidio, dependiendo del tiempo cotizado y otros detalles, porque evidentemente no está sin trabajo por capricho sino por necesidad.

Lo cual me lleva a la medida que para mí cierra el círculo y son los incentivos a las empresas que contraten a mujeres víctimas de violencia de género, tanto si los contratos son temporales como si son indefinidos como si se produce la transformación en indefinido de un contrato inicialmente temporal.

Es posible que la dirección de una empresa, o el departamento de RRHH dude en contratar a una mujer en estas circunstancias pensando que su situación personal conflicitva va a afectar a su disponibilidad o a la excelencia de su desempeño. Personalmente estoy convencida de que la tranquilidad y el subidón que le van a proporcionar a esa mujer el hecho de tener una independencia económica y de tener una oportunidad laboral son la mejor garantía de que no será así.

La normativa laboral premia a las empresas que realicen estas contrataciones con bonificaciones en los costes de seguridad social que pueden llegar a 1.500€ al año durante cuatro años.

Y también quiero destacar que si bien otras medidas que he mencionado más arriba son más recientes, esta última está en vigor desde 2006 así que sobran los motivos para que se conozca y se utilice.

Quienes me conocéis y me habéis leído ya sabéis que soy asesora de PYMES y microempresas, así como docente en formación para el empleo. También he mencionado en alguna ocasión que soy la orgullosa asesora de ADAVAS Salamanca (asociación de ayuda a víctimas de agresiones sexuales y violencia de género) y ADAVASYMT Valladolid (que incluye “y malos tratos” en su denominación).

Mi especialidad como jurista no es el Derecho Penal ni el Derecho de Familia, por eso no presto asistencia directa a las víctimas. Mi especialidad son las relaciones laborales y la asesoría de empresas. Por eso asesoro a las asociaciones y en las aulas difundo toda esta información que me parece importante y poco conocida.

Y cuando de verdad me di cuenta de lo importante que puede ser el apoyo de la empresa y el resto de la plantilla para una víctima fue cuando una compañera de trabajo de mi hermano de cuando ponía copas en la noche salmantina nos contó que en una ocasión su entonces novio le dio un bofetón que mi hermano presenció y salió en su defensa, lo que la ayudó a terminar con aquel mal tío más que ninguna otra cosa. Qué orgullosa me sentí y todavía me siento. Porque además él no había dicho una palabra sobre ello.

Ojalá nadie mire hacia otro lado ni un solo día desde hoy, ojalá entre todas y todos contribuyamos a la protección de las víctimas de violencia de género y a la eliminación de cualquier forma de violencia hacia la mujer, desde nuestras posibilidades y desde nuestra posición.

Protección laboral (o empresarial) para víctimas de violencia de géneroPor cierto, la foto es de Vicente Pinto Martín, está tomada hace justo un año en la Plaza Mayor de Salamanca, en un acto oficial al que acudimos con motivo de este día y en el que actuó el Coro Ciudad de Salamanca.

El pasado jueves en el restaurante El Pecado, al finalizar el segundo encuentro Aventuras & Networking organizado por Carmen Burillo Muñoz, una de las asistentes en su elevator pitch nos pidió que cerrásemos los ojos y pensáramos qué nos gustaría cambiar para que el mundo fuera mejor.

Yo, hoy, lo tengo clarísimo.


Gracias por vuestro tiempo y feliz fin de semana.




Anabel Timor Tornero Jan 20, 2018 · #39

#38 En el ámbito laboral hay mucha falta de información, al menos en las pequeñas empresas. Coincido contigo en que las organizaciones y los organismos públicos deberían dar más información a las pymes a través de cursos, charlas, etc. y predicar con el ejemplo. Y también animar a las víctimas a denunciar y levantar la cabeza, porque el daño psicológico es terrible.

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Vega 🐝 Gómez Hernández Jan 20, 2018 · #38

#37 Mil gracias por tu generosidad @Anabel Timor Tornero.
Como sabes no soy experta en asuntos penales o procesales, que son muy complejos, y no me atrevo a opinar sobre los casos que comentas.
En el ámbito laboral, en cambio, sí me atrevo a contar alguna cosita y la reciente noticia de ayer me removió la conciencia.
Las medidas y las herramientas están ahí para uso de las organizaciones. Cuanto más sensibilizadas estén, mas posibilidades habrá de utilizarlas y que cumplan sus verdaderos objetivos de colaborar en la protección y en la reparación de los daños sufridos por las víctimas.

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Anabel Timor Tornero Jan 20, 2018 · #37

Excelente producer que también me había perdido por andar últimamente escasa de tiempo @Vega 🐝 Gómez Hernández. Conozco un poco el tema y me consta que los organismos públicos si tienen en cuenta la situación de las víctimas a la hora de hacer contratos eventuales, talleres de empleo, etc. Son situaciones que aportan puntos a la hora de la baremación, al igual que las minusvalías. También sabía que las empresas privadas tienen ayudas. Pero creo que el problema de fondo en este país son las Leyes y la interpretación de las mismas. Para nada son coherentes desde mi punto de vista. Conozco casos en que los acosadores están protegidos por la ley (y pongo ley en minúscula porque el tema me chirría) por el simple hecho de ser okupas. Si señor, son ocupas y están protegidos y no se les pueda hacer nada, estando como están denunciados por acoso a menores. Se supone que tendrían (porque son más de uno) que tener una orden de alejamiento de 1000 metros pero al vivir (de ocupas) cerca del domicilio de la víctima se rebaja a 500 metros. Demencial. En fin...

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Vega 🐝 Gómez Hernández Jan 20, 2018 · #35

Hoy escuché en las noticias hablar a algunas víctimas de su situación en relación con el trabajo: una de ellos comentó que cuando se conoció su situación la despidieron, otra que el apoyo de sus compañeras y compañeros fue clave para superarlo y una tercera que la jornada laboral era su tiempo de libertad... se me encogió el corazón 😔

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Irene 🐝 Rodriguez Escolar Jan 16, 2018 · #34

#32 En ello estamos

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Marta 🐝 García Quijada Jan 16, 2018 · #33

#32 Eso en otro post jiji...

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Vega 🐝 Gómez Hernández Jan 16, 2018 · #32

#31 Por supuesto, todas las ayudas son pocas aunque yo me centraba en la legislación laboral.
Cualquier abeja que tenga conocimiento de alguna otra es bienvenida a mencionarla para que todas y todos la conozcamos 😃

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