Víctor Hugo Herrera Colorado en Gestión del Conocimiento Empresarial, Estudiantes y Universitarios, Negocios y Empresa Teacher ( English Second Language) • International Language Institute. 8/6/2018 · 3 min de lectura · 1,2K

Muy bien, ya me gradué y me titulé… ¿ahora qué?

Muy bien, ya me gradué y me titulé… ¿ahora qué?

Este año, me ha llegado el turno de formar parte de una nueva generación de profesionales mexicanos, uno de los momentos más esperados en la vida de una persona.

Pero siendo honesto, a mí nunca me ha emocionado tanto.

Desde niños se nos enseña que este es uno de los logros máximos en la vida profesional, y no estoy en contra a la idea, pero creo que esa forma de ver la realidad está muy desenfocada.


Los tiempos cambian.

Hace algunos años, unos 10 o 15 años atrás, tener un grado de licenciatura era, sin duda alguna, motivo de fiesta: las oportunidades laborales que te podía generar el tener un titulo profesional eran muy amplias y, además, te otorgaba un estatus social muy importante.

Pero en ese entonces no cualquiera tenía un título, en cambio hoy…

Lo que siempre ha ayudado es ser diferente, saber diferenciarte (ya sea con un grado académico que no cualquiera tiene, una habilidad específica, logros, etc.) es lo que te hará destacar para poder tener oportunidades más fácilmente.


La competencia por un empleo es mayor.

Hay dos factores principales que causan esto.

1) El número de titulados cada año.

2) El número de empleos generados cada año.

Si estos dos factores crecen a la par, es evidente que no será complicado hallar empleos dignos para los nuevos miembros de la fuerza laboral. El problema es, al menos en gran parte de México (como mi querido Tabasco), que estos factores crecen de manera desigual.

El número de profesionales aumenta cada año de manera exponencial, pero los empleos no tanto.

Hay muchos trabajadores y pocas empresas, muchos seguidores, pero pocos líderes.
Víctor Herrera


Otro problema: La calidad de los egresados está en duda.

Hay demasiados titulados cada año, pero la calidad profesional de muchos está por debajo de la exigencia del mercado laboral. Al igual, esto es por dos aspectos importantes:

1) El sistema educativo está en problemas y no llega a cumplir con los estándares necesarios para generar profesionales realmente preparados. Y no sólo en México, sino a nivel mundial.

El siguiente vídeo (en inglés, aunque puede ser subtitulado), explica un poco este problema:


2) La cultura de los estudiantes no es participativa, por lo tanto, no aprovechan los medios que se les otorgan para fomentar un desarrollo integral (actividades culturales y/o deportivas, becas, estancias, etc.).


La consecuencia: La fuga de cerebros.

Una consecuencia importante de todo lo anterior es el fenómeno llamado “fuga de cerebros”. De acuerdo con una publicación del diario El País, en México más del 13% de los posgraduados mexicanos se va a buscar oportunidades a los Estados Unidos con mejores salarios.

Precisamente, muchos de los verdaderos líderes y destacados del país (por sus habilidades y conocimientos en diferentes áreas) terminan viéndose atraídos por mejores oportunidades de vida en países más desarrollados.

Esto es porque en México se les cierran puertas o no se les ofrecen las oportunidades y cargos que merecen. Terminan siendo más valorados por una nación extranjera que en su propia patria.

Los líderes de México no son los verdaderos líderes.


¿Qué consejos se pueden seguir para tener más oportunidades?


Hay dos consejos muy importantes para esto: crear una marca personal (diferenciarte) y hacer networking (crear redes, comunidad).

Esto mismo afirma Manu Goswami, un joven canadiense de 21 años que a su corta edad es un emprendedor que ha recibido distinciones importantes como lo son “Canada's Top 20 Under 20” y “Young Entrepreneur of the Year”, así como también ha participado como conferencista en diversas partes del mundo, incluido un evento TEDx.

Pocos como él para compartir un mensaje de Millennial a Millennial. Manu se tomó el tiempo de compartir su consejo para los jóvenes que enfrentan este problema de oportunidades en el mundo laboral (¡toma nota!):

“Crea una marca personal. Por ejemplo, date a conocer asistiendo a eventos o interaccionando en las redes sociales y comienza a hacer networking con las personas con un primer acercamiento valioso. Un primer acercamiento valioso significa no estar en espera de solo recibir. Por ejemplo, en vez de invitar a un(a) empleador(a) potencial a tomar un café, mejor sugiere entrevistarlo(a) y en el proceso de la entrevista comparte tu historia. La gente responde muy bien cuando se le da su lugar y se le muestra respeto.”


Y por último, ¿cuál sería el panorama ideal?

En mi humilde opinión, considero que todo esto depende de dos segmentos: el gobierno y el pueblo.

Por el gobierno, el mercado mexicano necesita abrirse más, apostar a la inversión privada, incentivar realmente una cultura de emprendimiento en los jóvenes, pero no sólo con programas de inversión para “comenzar” sino también para profesionalizar su trabajo ya una vez establecido.

También se necesita fomentar la competencia en la industria mexicana y no proteger monopolios que limitan el desarrollo de las empresas.

Por el lado del pueblo: Un país es tan grande como lo sean los valores de su gente.

Un hecho es que la corrupción no está en los políticos por arte de magia, y no podemos esperar que el próximo gobernante no lo sea si entre nuestras familias y amigos promovemos esta práctica.

Además, una cultura de emprendimiento permite a las sociedades desarrollarse más y crear mejores condiciones de calidad de vida en la sociedad. El emprendimiento no es nada fácil, es un camino lleno de baches, pero es un reto que abre muchas puertas y sobre todo posibilita al emprendedor o emprendedora crecer como persona y como profesional.

Para reflexión: Los países más desarrollados y ricos son también los menos corruptos.


¿Cuál es tu opinión al respecto? ¿Crees que hay otras medidas que se pueden afrontar para superar este problema? ¿Qué estamos haciendo mal? Con mucho gusto espero conocer tus puntos de vista.