Virginia Velert en Emprendedores y Empresarios, Directivos y Ejecutivos, Human Resources Professionals Socia Fundadora • Talent & Value SL 15/11/2016 · 2 min de lectura · +500

#HiperConectados ¿Es la Comunicación Digital la panacea?

La comunicación interpersonal ha hecho correr ríos de tinta en todos los ámbitos: psicológico, social, empresarial, etc. Ahora manda la Comunicación Digital.

#HiperConectados ¿Es la Comunicación Digital la panacea?

Las dificultades asociadas a la misma generan continuamente estudios, trabajos de campo, programas de training… Algunos trastornos del desarrollo, como los TEA (Trastornos del Espectro Autista, el TDAH (Trastorno por déficit de Atención con Hiperactividad), el TEL (Trastorno Específico del Lenguaje) están íntimamente ligados a estructuras cerebrales que procesan la información que reciben y emiten de modo diferente a la mayoría de personas, generando a quienes los padecen numerosos problemas de adaptación social y curricular.

#HiperConectados ¿Es la Comunicación Digital la panacea?

Vayamos al principio, a la definición de Comunicación:

Comunicación es el intercambio de informaciones entre dos o más personas. Esta comunicación es eficaz cuando se genere en la mente del receptor un duplicado de lo que quiere comunicar el emisor.

Según los expertos, entre lo que el emisor transmite y lo que el receptor entiende, añadiendo las casuísticas del medio utilizado, se produce una distorsión del 40% en el contenido del mensaje. Esto era antes. Digo antes, cuando los medios de que disponíamos exigían un elevado nivel de interacción y detalle por nuestra parte.

#HiperConectados ¿Es la Comunicación Digital la panacea?

Ahora todo ha cambiado. Vivimos en un mundo hiper conectado, en el que podemos transmitir cualquier mensaje a varios medios a la vez. En el que la tendencia es, cada vez más, a obviar la palabra en beneficio de la imagen. En el que los foros en los que publicamos nuestra información nos limitan la cantidad de palabras que podemos utilizar. En el que el receptor, cada día quiere leer u oír menos y ver más. En el que nos sentamos a una mesa y, en vez de hablar entre nosotros, estamos todos pendiente